Vergüenza Ajena
Me pasa algunas veces, no puedo evitarlo, a veces me avergüenza tanto el comportamiento ajeno que no puedo evitar pensar lo ridÃculos que somos a otros ojos. El caso de nuestros polÃticos es, sin duda, el que más vergüenza ajena me da. Me reconozco más liberal que conservador, va en la edad, o en lo que uno ha vivido, no lo se, pero también me se autocrÃtico y capaz de asumir y afrontar errores propios, tanto mÃos como de mi entorno. Cuando nuestro gobierno realiza algún comentario, acto, decisión que no me gusta, que no creo ajustada a derecho o que roza el ridÃculo, que alguna hay, soy el primero en criticar y admitir dichos errores. Pero lo que últimamente me está causando una vergüenza más profunda no es el gobierno socialista, que sus momentos ha tenido, no, es la actitud de "risita" del principal partido (y casi se dirÃa único) de la oposición. Siempre que salen a los medios, manejándolos con una capacidad innata en quién está acostumbrado a fingir, tienen una sonrisa en los labios, una risa lisonjera y falaz que da fe sobrada del conocimiento de lo ruin de sus actos. Manejar como arma la polÃtica antiterrorista es vergonzoso hasta la extenuación, el gastar miles (quizá millones) de euros en orquestar una ofensiva que no por ostentosa deja de ser ridÃcula, es un claro ejemplo del precio que el Partido Popular está dispuesto a hacer con tal de recuperar el poder que perdió a manos no de terroristas islámicos, si no de un descerebrado y prepotente presidente del gobierno al que no le importó hacer el ridÃculo junto al más ridÃculo de los presidentes. Defender ahora la actitud de José MarÃa Aznar cuando se fotografÃa en una plaza llena de cruces me parece indignante cuando él es el culpable final de todas las muertes y heridos del 11 de Marzo, por mucho que insistan en tirar balones fuera. Siento vergüenza ajena cuando veo como, nuestros senadores, con grandes vidas, grandes sueldos, grandes panzas infladas de buen vino y viandas, se comportan peor que colegiales y juegan a dar la noticia del dÃa, para vergüenza de todos los españoles que, seamos del signo que seamos, no merecemos tal falta de respeto hacia nuestras instituciones. En las próximas elecciones mi voto valdrá, al menos tanto como el de cualquier otro, es la única justicia, y yo, como demócrata convencido, acataré durante cuatro años como máximo la decisión que tomemos ENTRE TODOS LOS ESPAÑOLES, sea cual sea dicha decisión. Eso es algo que no todo el mundo hace, y asà nos va, señores, asà nos va.

lafullpicture dijo
Estoy contigo, no nos merecemos esta oposicion destructiva, cinica y oportunista . Yo tambien siento verguenza ajena. Saludos!
8 Marzo 2007 | 06:20 PM